Samuel Umtiti, el exdefensor del FC Barcelona, ha roto el silencio sobre su difícil relación con el club catalán tras su lucha con las lesiones y los episodios de depresión que sufrió durante su carrera. En una reciente entrevista, Umtiti reveló que se sintió culpable de una “ruptura” entre él y el club, a raíz de desacuerdos sobre su tratamiento médico y el proceso de recuperación de sus lesiones.
Un inicio prometedor y una carrera truncada
El defensor francés comenzó su carrera profesional en 2012 con el Olympique de Lyon, donde se destacó rápidamente y se unió al Barcelona en 2016. Bajo la dirección de Luis Enrique, Umtiti vivió un momento culminante, siendo parte del equipo que ganó múltiples títulos de La Liga entre 2017 y 2019 y levantando la Copa del Mundo con Francia en 2018.
Desafortunadamente, las lesiones en la rodilla comenzaron a limitar su tiempo en el campo, llevando a su salida del Barça en 2023 tras una rescisión mutua de contrato. Después de una breve etapa en el Lille, Umtiti anunció su retiro en septiembre debido a problemas persistentes de salud.
Conflictos internos y la carga de la presión
Umtiti explicó que su decisión de buscar atención médica externa generó fricciones con el club: “Después del Mundial, quería tomarme un tiempo para entender mi situación y tomar las decisiones correctas sobre mi tratamiento. No siempre estábamos de acuerdo con el club, así que decidí consultar a especialistas que me indicaron que no necesitaba cirugía”.
Esto, según él, provocó rumores y críticas que hicieron que la gente pensara que él era el culpable de la situación: “A partir de ese momento, se creó la ruptura y comenzaron a decir cosas que no eran ciertas, echando la culpa sobre mí”.
Luchas personales y el impacto mental
Umtiti también admitió que lidió con episodios de depresión, lo que afectó su bienestar general. “Mirando hacia atrás, sé que mentalmente estaba muy afectado, incluso por momentos de depresión. No salía de casa, y la gente no sabía lo que estaba pasando”, comentó.
A pesar de su dedicación y esfuerzo en la recuperación —realizaba hasta tres sesiones de entrenamiento al día— sentía que la falta de visibilidad de su esfuerzo creaba una imagen negativa en los medios: “Cuando leía lo que se decía sobre mí, me preguntaba cómo podían pensar eso. No me mueve el dinero, solo quería volver a jugar al fútbol”.
Un nuevo camino en el fútbol
A pesar de su retiro, Umtiti ahora se dedica a ser comentarista y su ambición es convertirse en entrenador. “Soy muy apasionado y veo cada partido. Tengo la intención de obtener mis diplomas en las próximas semanas. Ser entrenador es mi objetivo final”, afirmó.
Con este nuevo capítulo en su vida, Umtiti busca mantenerse conectado con el fútbol y aprender de todas sus experiencias, tanto dentro como fuera del campo. Su historia sirve como un recordatorio sobre la importancia del bienestar mental en el deporte profesional.