James Tavernier expresa su dolor tras la salida del Rangers

James Tavernier expresa su dolor tras la salida del Rangers

James Tavernier, el capitán saliente del Rangers, ha compartido su profunda frustración tras un conflicto con el entrenador Danny Rohl que empañó su despedida en Ibrox. Durante el partido contra el Hibernian, que se suponía sería su última aparición en casa tras 11 años de servicio, Tavernier fue sorprendentemente excluido del equipo, lo que generó una ola de emociones en el defensor de 34 años.

Un conflicto inesperado en Ibrox

La situación comenzó cuando Tavernier, un pilar del equipo durante más de una década, se encontró viendo el partido desde las gradas mientras su equipo sufría una derrota en casa. Aunque Rohl afirmó inicialmente que el capitán había rechazado un lugar en el banquillo, Tavernier ha respondido con una declaración emocional en la que detalla su versión de los hechos que llevaron a su exclusión.

La verdad detrás de su ausencia

En su comunicado, Tavernier explicó:

“No puedo permitir que haya confusión sobre mi salida o los eventos que rodearon el partido de anoche. Me lastimé el tobillo después del partido contra el Hearts y, tras discutirlo con el personal médico, acordamos que una inyección era la única opción, programada inicialmente para el jueves.”

Esto dejó claro que su intención era estar presente y en condiciones para su despedida en Ibrox.

Un acuerdo roto y el dolor familiar

El capitán reveló que había retrasado su tratamiento médico para poder liderar al equipo en su último partido. Según Tavernier, había un acuerdo previo con Rohl para que él comenzara el partido, pero este fue cambiado en el último momento.

“Informé personalmente al entrenador sobre esta decisión y le expliqué lo importante que era para mí y mi familia tener la oportunidad de despedirme adecuadamente de los aficionados de Ibrox.”

Esta situación se volvió aún más dolorosa cuando su hijo decidió no asistir a un torneo en el extranjero para estar presente en el partido.

La carga emocional de la despedida

Tavernier expresó el impacto emocional que tuvo el cambio de planes, que fue comunicado a través de un mensaje.

“Lo que duele profundamente como padre es que mi hijo también sacrificó irse con la Academia del Rangers a su primer torneo en el extranjero porque estar en Ibrox para mi último partido en casa significaba mucho para él.”

La súbita modificación de su rol en el partido llevó a Tavernier a una montaña rusa emocional que no pudo contener.

Un legado en el Rangers

A pesar de este amargo final, Tavernier enfatizó que su compromiso con el club nunca debería ser cuestionado. Con más de 400 apariciones con los Gers, el defensor subrayó que, aunque la situación fue mal manejada, el club siempre debe ser la prioridad.

“Después de dedicar más de una década de mi vida a este club, con mi familia a mi lado, me sentí profundamente herido y decepcionado.”

A pesar de su dolor, Tavernier dejó claro que nadie es más grande que el club y que el Rangers siempre debe estar primero.

El Rangers finalizará la temporada el sábado con un partido fuera de casa contra el Falkirk, buscando revertir una racha de cuatro derrotas consecutivas desde el inicio de la segunda fase de la liga.