Roberto De Zerbi, entrenador del Olympique de Marsella, ha comentado sobre el tumultuoso incidente protagonizado por Adrien Rabiot y Jonathan Rowe tras la derrota inicial en Ligue 1, el cual describió como “una pelea de bar”. Este altercado dejó al club en una situación caótica, pero De Zerbi ahora considera que el episodio resultó ser beneficioso para el equipo.
Reacciones tras la pelea
Después de la pelea, tanto Rabiot como Rowe fueron suspendidos y posteriormente transferidos; Rabiot se unió al AC Milan y Rowe al Bologna. De Zerbi había manifestado previamente su descontento por la falta de arrepentimiento de Rabiot, quien se negó a aceptar un paso atrás en la jerarquía del club. Sin embargo, ahora el técnico señala que la decisión de vender a Rabiot resultó ser acertada.
“Nos hizo bien”
Al ser preguntado si había presenciado una pelea similar en su carrera, De Zerbi respondió: “Nunca. Y vengo de la calle. Pero nos hizo bien, porque el club eligió prescindir de Rabiot, que no quería dar un paso atrás”. Este cambio en la plantilla ha permitido a Marsella avanzar de manera más sólida en la temporada actual.
Revitalización del equipo sin Rabiot
A pesar de que el conflicto podría haber debilitado al equipo, De Zerbi ha logrado reconstruir el mediocampo en torno a nuevas figuras, como Matt O’Riley, quien se encuentra a préstamo del Brighton. La química entre O’Riley y Pierre-Emile Hojbjerg ha traído un nuevo aire a la plantilla, ayudando a Marsella a alcanzar el segundo lugar en Ligue 1, a solo 15 puntos del PSG, además de destacarse en competiciones europeas con una contundente victoria de 4-0 contra el Ajax.
Consecuencias de la pelea
El incidente surgió tras un tenso intercambio posterior al partido, donde se lanzaron puñetazos y los compañeros intentaron intervenir. Un jugador más joven fue noqueado brevemente. A pesar de la presión de la madre de Rabiot, De Zerbi se mantuvo firme en su postura de que la profesionalidad debe prevalecer sobre la reputación.
Resolución entre Rabiot y Rowe
Después de su incorporación al AC Milan, Rabiot aclaró que no hay rencor entre él y Rowe, deseándole suerte en sus futuros esfuerzos y asegurando que toda la situación se ha resuelto. Este desenlace positivo es un ejemplo de cómo el caos puede llevar a nuevas oportunidades y un enfoque renovado para el equipo.