En una noche frustrante tanto dentro como fuera del campo, la selección mexicana tuvo un encuentro amistoso sin goles contra Uruguay que dejó un sabor amargo en el ambiente. Desde el inicio del partido en el Estadio TSM Corona, los aficionados mostraron su descontento, abucheando al portero Raúl Rangel por la ausencia del héroe local, Carlos Acevedo, en la alineación titular. Esta atmósfera tensa opacó lo que sucedió en el terreno de juego, reflejando las dificultades actuales de El Tri para reconectar con sus seguidores.
Jiménez critica a los aficionados
Al finalizar el partido, Raúl Jiménez no dudó en expresar su descontento por la reacción de los aficionados. “Lo triste es jugar en casa y ser abucheados. Los gritos de ‘Fuera Vasco’ y los insultos hacia nuestro portero fueron lo que dolió”, comentó a los medios. “Quizás por eso siempre nos llevan a los EE. UU.” Estas declaraciones resaltan la creciente frustración dentro del plantel frente a la hostilidad de los hinchas.
Implicaciones hacia el Mundial 2026
Más allá de las críticas, Jiménez pidió a la selección y a los seguidores que sigan adelante y que trabajen duro. “Tenemos que seguir, esforzarnos”, dijo. La selección ahora se prepara para viajar a Houston, donde enfrentará a Paraguay en busca de un ambiente más pacífico y la oportunidad de resetear antes de que aumenten las competencias. Las palabras de Jiménez también reavivan el debate sobre el comportamiento de los aficionados, ya que la Federación Mexicana de Fútbol sigue enfrentando multas por cánticos discriminatorios. Con el Mundial programado para comenzar en México el próximo año, el episodio añade un escrutinio renovado a la cultura de los seguidores y los ambientes de juego.
¿Qué viene después?
El equipo nacional mexicano ha llegado a San Antonio, previo al encuentro del martes contra Paraguay en el Alamodome. Será una oportunidad clave para que los jugadores demuestren su calidad y busquen recuperar la conexión con sus aficionados.