Paul Pogba ha compartido detalles sobre su complicada relación con José Mourinho durante su tiempo en el Manchester United. A pesar de las tensiones y los conflictos públicos, el mediocampista francés describe al entrenador portugués como un hombre “realmente divertido”. Su regreso a Old Trafford en 2016, en un acuerdo que rompió récords, prometía una nueva era de éxito, pero la relación entre ambos se deterioró rápidamente.
El inicio de una era prometedora
El regreso de Pogba al Manchester United fue visto como un hito que marcaría el renacer del club bajo la dirección de Mourinho. En su primera temporada, lograron conquistar la Copa de la Liga y la Europa League, lo que parecía ser el comienzo de una era dorada. Sin embargo, la narrativa cambió cuando comenzaron a surgir problemas de comunicación entre el jugador y el entrenador. Pogba, en una conversación con Rio Ferdinand, recordó los momentos iniciales de su relación, destacando que al principio no había fricciones.
Un Mourinho inesperado
Pogba expresó su respeto hacia Mourinho, afirmando: “No tengo problemas con ningún entrenador. Siempre respeto, ellos son los jefes. Al principio, todo era muy tranquilo, intercambiábamos mensajes y era un tipo muy divertido. Es realmente especial, para ser honesto”. Estas palabras reflejan un lado de Mourinho que muchos aficionados no llegaron a conocer, un entrenador que podía hacer del ambiente en el campo de entrenamiento un lugar ameno, al menos en los primeros meses de su colaboración.
El deterioro de la relación
Sin embargo, la situación comenzó a complicarse durante la temporada 2017-18. Mourinho se mostró frustrado con el régimen de entrenamiento personal de Pogba, creyendo que esto contribuyó a una lesión que sufrió el jugador. Con el tiempo, la tensión aumentó y Pogba se vio relegado a la banca en partidos clave, lo que intensificó la presión mediática sobre ambos.
La presión mediática
Pogba comentó que la constante atención de los medios sobre su persona afectó la relación con Mourinho: “Las lesiones crearon un problema. Cuando los medios siempre le preguntan sobre mí, eso puede molestarlo. Y a mí también me afecta, porque siempre están hablando de Paul”. Esta presión externa parece haber contribuido a la ruptura de su relación, que se volvió cada vez más tensa y complicada.
El final en Old Trafford
A pesar de que el club activó una extensión de contrato para mantener a Pogba hasta 2022, el mediocampista finalmente dejó el Manchester United para regresar a la Juventus. Su salida fue amarga, marcada por la frustración de los aficionados que estaban cansados de las constantes especulaciones sobre su futuro. En su última aparición en Old Trafford, la atmósfera se tornó hostil, con los hinchas pidiendo su salida.
Ahora, Pogba busca reiniciar su carrera en el Mónaco, aunque su primera temporada ha estado marcada por problemas de lesiones que le han impedido brillar como en el pasado. La historia de Pogba y Mourinho es un recordatorio de cómo las relaciones en el fútbol pueden ser tan complejas como el propio juego.