La integración de Mohamed Salah de vuelta en el XI titular del Liverpool se esperaba como un impulso necesario para reavivar la defensa del título del equipo. Sin embargo, su regreso ha puesto de relieve una preocupante tendencia que sugiere que la presencia del “Rey Egipcio” ya no garantiza los puntos que antes prometía. En el partido del sábado frente al Bournemouth, Salah fue alineado tras su deber internacional en la Copa Africana de Naciones, solo para ser testigo de una derrota por 3-2.
Un récord no deseado para Salah
Este resultado ha llevado a Salah a los récords, pero por las razones equivocadas. La derrota significa que el delantero ha estado en el equipo perdedor en siete de sus últimas ocho apariciones en la Premier League. Esta estadística es alarmante para un jugador que ha definido una era de victorias incesantes bajo la anterior dirección y en los primeros días de la era de Arne Slot. En lugar de ser el catalizador para una recuperación, Salah se ha convertido en el denominador común de una racha de resultados que ha visto al Liverpool alejarse de la cima de la tabla.
Ecos de 2012: La conexión con Dirk Kuyt
Curiosamente, la última vez que un jugador del Liverpool enfrentó una racha de resultados tan pobre al inicio de partidos fue hace casi 14 años, durante el ocaso de la carrera de otro favorito del Anfield. Salah ha igualado el récord no deseado establecido por Dirk Kuyt entre febrero y mayo de 2012. Durante ese período, Kuyt, quien se había convertido en un héroe del Kop, padeció este mismo destino, donde su equipo solo logró ganar una vez en sus últimas ocho apariciones.
Un legado decorado en peligro
Mencionar a Salah junto a ese equipo de 2012 es un claro indicador del declive en los estándares en los últimos meses. Mientras Kuyt se despedía de la vida futbolística en Merseyside, los aficionados temen que esta estadística no presagie un final de era similar para su actual talismán.
Relaciones tensas en un momento crítico
La situación es aún más crítica cuando se considera el conflicto abierto que ha acaparado la atención en Anfield en los últimos meses. El regreso de Salah se esperaba como un intento de reconciliación tras una pelea pública muy intensa con el entrenador Arne Slot. La relación entre el máximo goleador del club y su entrenador llegó a un punto de quiebre justo antes de la Copa Africana, cuando Salah dio una entrevista incendiaria en la que afirmaba no tener “relación” con el neerlandés.
Desempeño en caída
La reciente derrota ante el Bournemouth ha reabierto viejas heridas, dejando al Liverpool con solo cinco victorias en sus últimos 18 partidos de Premier League, una racha desastrosa que ha visto evaporarse su defensa del título y su lugar en el top cuatro.
El dilema de Slot: Reintegrar a una leyenda en crisis
Para el entrenador Slot, esta estadística representa un gran dolor de cabeza. Actualmente, el neerlandés atraviesa una crisis defensiva con varias lesiones en su plantilla, pero ahora también debe enfrentar preguntas sobre su ataque. Salah sigue siendo uno de los mejores finalizadores del mundo, pero el equilibrio colectivo del equipo parece estar desequilibrado cuando él está en el campo, lo que lleva a una fragilidad defensiva que los oponentes están aprovechando sin piedad.
Desafíos a la vista
Ahora, en la sexta posición de la tabla y a dos puntos de la zona de clasificación para la Champions, Slot necesita encontrar una solución al “problema Salah” antes de su próximo partido de Premier League contra el Newcastle.