La icónica portera de las Lionesses, Mary Earps, ha respondido a la fuerte reacción que sus comentarios sobre su excompañera de equipo, Hannah Hampton, y la entrenadora Sarina Wiegman, provocaron tras la publicación de extractos de su autobiografía. Earps afirmó que su intención nunca fue derribar a nadie, aunque se ha sentido abrumada por la distorsión de sus palabras.
Declaraciones que generan controversia
La futbolista británica comentó que, al expresar su opinión sobre la convocatoria de Hampton al equipo nacional, consideraba que Wiegman estaba recompensando “un comportamiento malo”, dado que Hampton había sido retirada previamente por cuestiones de disciplina. Esta afirmación no únicamente generó controversia entre aficionados, sino que también llevó a la defensa de Hampton por su actual entrenadora en el Chelsea, Sonia Bompastor, quien mencionó que la arquera había demostrado clase y que Earps no había respetado la autoridad de Wiegman.
Una reacción inesperada
Earps compartió con BBC Sport: “Ha sido realmente abrumador ver cómo algunas cosas se han distorsionado un poco. No he escrito este libro para derribar a nadie de ninguna forma. Esto es la vida real. Tiene consecuencias. No es un drama.” La arquera de 32 años explicó que, aunque no esperaba la reacción específica, comprendía cómo se pudo interpretar su mensaje. “No creo que refleje de manera justa lo que he escrito”, añadió.
Respeto y relaciones
En su autobiografía, Earps también habla sobre la tensión en su relación con Wiegman, especialmente tras perder su lugar como titular ante Hampton. Sin embargo, aseguró que tiene “nada más que respeto” por la entrenadora y espera que la polémica no dañe el vínculo que tienen. “A veces hay decisiones que desearía que hubieran sido diferentes”, reflexionó.
Luchas personales
Aparte del drama en el campo, Earps se ha abierto sobre sus luchas personales fuera del terreno de juego. Reveló su experiencia con el acoso escolar y cómo ha lidiado con la ansiedad y las crisis de pánico. Durante la pandemia de COVID-19, incluso recurrió al alcohol y a restricciones dietéticas para manejar su depresión y problemas de imagen corporal. “Siempre sentí que no era lo suficientemente delgada o atlética”, confesó, reconociendo las presiones de ser una figura pública en el deporte.
Un nuevo comienzo en París
Actualmente, Earps juega para el Paris Saint-Germain después de dejar al Manchester United. La decisión de mudarse se tomó en parte para alejarse del foco de atención de los medios ingleses. Desde su llegada, ha jugado 26 partidos con el club francés, enfocándose en su carrera futbolística a nivel de clubes y tomando un respiro de la presión internacional.
Con su personalidad ardiente y su compromiso con el deporte, Mary Earps sigue enfrentando desafíos, impulsando la conversación sobre la salud mental y la disciplina en el fútbol femenino, todo mientras se prepara para continuar su carrera en el más alto nivel.