El Paris Saint-Germain ha reafirmado su dominio en el fútbol francés al conquistar su 14º título de Ligue 1 tras una victoria profesional de 2-0 contra el RC Lens. Aunque ganar se ha vuelto una norma en el Parc des Princes, el entrenador Luis Enrique asegura que la campaña 2025-26 presentó desafíos únicos que hicieron que las celebraciones finales fueran aún más dulces.
Un triunfo que mantiene la racha dorada
Con esta victoria, Luis Enrique mantiene un récord perfecto en la capital francesa: tres temporadas, tres títulos de liga. Para el español, a pesar del dominio del club, este último logro tiene un peso mayor que los anteriores. Antes del crucial partido del miércoles, el título ya estaba “99.9%” asegurado, según Luis Enrique. El PSG tenía seis puntos de ventaja sobre Lens con solo dos partidos restantes y una diferencia de goles superior de +15. Sin embargo, la formalidad del resultado de 2-0 no disminuyó las celebraciones de un entrenador que ha sido desafiado más que en campañas anteriores.
Una victoria ‘sabrosa’ para Luis Enrique
Luis Enrique destacó que la proyección externa de facilidad no siempre coincide con la realidad interna de una larga campaña. En una conferencia de prensa, no ocultó su satisfacción con el resultado. Al sobrevivir la presión de un Lens resistente, siente que este trofeo específico es un testimonio del carácter del equipo y su capacidad para rendir cuando el margen de error era más estrecho de lo habitual. “Es el más sabroso de los tres títulos que hemos ganado”, afirmó.
Gestionando una temporada ‘extraña’
Reflexionando sobre los desafíos que enfrentó su equipo, Luis Enrique admitió que el camino hacia la gloria no fue nada fácil. Con un calendario congestionado y una lista de lesiones creciente, los parisinos tuvieron que confiar en la profundidad de su plantilla para mantener su posición en la cima del fútbol francés. “Fue difícil para nosotros. También hemos tenido una temporada extraña. Hemos tenido lesiones, como la mayoría de los equipos, pero también tuvimos muy poco descanso el verano pasado. Fue difícil de manejar”, agregó.
La prueba más dura hasta ahora
Desde la llegada de Luis Enrique, este ha sido el año en que el PSG ha sido más desafiado por el título de Ligue 1. En su primera temporada, su equipo terminó cómodamente con una ventaja de nueve puntos sobre el segundo, el AS Mónaco. La temporada pasada, la brecha fue aún más amplia, con 19 puntos de ventaja sobre el subcampeón, el Olympique de Marsella. Aunque la diferencia entre el PSG y el Lens ahora es de nueve puntos, el último ha presionado más al primero que el Mónaco hace dos años, manteniendo viva su lucha por el título hasta la penúltima jornada de la campaña de Ligue 1. Ahora, el PSG espera completar un doblete al defender su corona de la Champions League en la final contra el Arsenal el 26 de mayo.
Con este nuevo título, Luis Enrique y el PSG no solo han reafirmado su dominio en Francia, sino que también han demostrado que, a pesar de los desafíos, la grandeza se forja en la adversidad. La próxima meta será brillar en Europa y consolidar aún más su legado.