Después de su regreso a la selección polaca en el empate 1-1 contra los Países Bajos, Robert Lewandowski ha negado que su ausencia temporal se deba a una disputa por la capitanía. El delantero del Barcelona, que jugó 63 minutos en el enfrentamiento por la clasificación al Mundial, desmintió los rumores que rodeaban su alta pública. Aseguró que la cuestión del brazalete de capitán fue “muy exagerada” y que “nunca fue un problema” dentro del equipo.
El Contexto
El regreso del ariete a la selección nacional zanjó una breve pero muy publicitada saga que amenazó su futuro internacional. El conflicto se inició cuando el exentrenador Michał Probierz le retiró la capitanía en junio, entregándosela a Piotr Zieliński. En respuesta, Lewandowski anunció su autoexilio, afirmando públicamente que no jugaría para Polonia mientras Probierz fuera el entrenador. Este estancamiento se rompió poco después con la renuncia de Probierz, permitiendo que el nuevo técnico, Jan Urban, contactara para resolver el conflicto.
Declaraciones de Lewandowski
Lewandowski comentó: “La cuestión del brazalete de capitán está muy exagerada. Es un orgullo ser capitán, pero nunca fue un problema y nunca lo será en esta selección”. Además, al referirse a la nueva etapa con Urban, expresó: “Deberían preguntar a los jugadores, porque yo no estaba allí. Pero ellos nos dijeron que casi estamos comenzando de nuevo.”
El delantero también habló sobre el apoyo de los aficionados: “Fue un gran sentimiento escuchar mi nombre desde las gradas. Me dieron motivación, y mi deseo de regresar se hizo aún más fuerte gracias a ese apoyo”.
Próxima parada para Polonia
La campaña de clasificación de Polonia continúa con un partido vital en casa contra Finlandia el próximo domingo. Lewandowski se ha declarado totalmente en forma y preparado para jugar los 90 minutos. “Sí, definitivamente”, señaló respecto a su disponibilidad para el encuentro. “No tenemos otro juego en dos días, así que es diferente. Creo que estaré listo para jugar en casa contra Finlandia”.