El Inter de Milán, uno de los clubes más emblemáticos de Italia, ha vivido una montaña rusa de éxitos y fracasos bajo la propiedad de Suning. Desde su adquisición en 2016, el club se transformó en un contendiente de la Serie A y llegó a la final de la Champions League, pero a un alto costo financiero. Este artículo examina cómo la búsqueda de la gloria ha llevado al Inter a una situación de deuda insostenible.
El legado de Suning y la llegada de Oaktree
El 22 de mayo de 2024, el Inter de Milán pasó a ser propiedad de Oaktree Capital Management tras la incapacidad de Suning para saldar sus deudas. Desde su llegada, Suning invirtió grandes sumas para devolver al Inter a la cima del fútbol italiano, pero esta estrategia de gasto desenfrenado resultó en un modelo financiero insostenible.
De la gloria a la crisis
Bajo la dirección de Suning, el Inter ganó la Serie A en 2020/21 y se consolidó como un equipo competitivo en Europa. Sin embargo, el costo de esta inversión fue exorbitante, con un aumento de los salarios que superó el crecimiento de los ingresos del club. En 2021, el gasto en salarios alcanzó el 95.4% de los ingresos, muy por encima del umbral recomendado por la UEFA del 70%.
Las consecuencias de un modelo insostenible
La estrategia de Suning se basó en la premisa de que el éxito deportivo generaría mayores ingresos. Sin embargo, la realidad fue diferente. La pandemia de COVID-19 afectó gravemente las finanzas del club, con pérdidas acumuladas que superaron los 450 millones de euros. Además, la caída de los ingresos comerciales, especialmente de los contratos vinculados a patrocinadores chinos, dejó al Inter en una situación precaria.
Dependencia del mercado de jugadores
El Inter también se volvió cada vez más dependiente de las ganancias por transferencias de jugadores. En la temporada 2021/22, el club reportó 105 millones de euros en ganancias por ventas de jugadores, lo que compensó pérdidas operativas significativas. Esta dependencia de las transferencias no es sostenible a largo plazo y plantea serias dudas sobre el futuro financiero del club.
En conclusión, el Inter de Milán ha demostrado que la búsqueda de la gloria en el fútbol puede tener un alto costo. La transición de Suning a Oaktree Capital Management marca un nuevo capítulo en la historia del club, que ahora debe encontrar un camino hacia la sostenibilidad financiera mientras intenta mantener su competitividad en el fútbol europeo.