Gianni Infantino ha completado una década al frente de la FIFA, un periodo marcado por importantes crecimientos y controversias. Desde su elección en 2016, Infantino heredó una organización golpeada por un escándalo de corrupción que había envuelto a su predecesor, Sepp Blatter. En estos diez años, el fútbol ha experimentado cambios significativos, pero la gestión de Infantino ha sido objeto de críticas y polémicas, lo que hace necesario analizar los aspectos más relevantes de su mandato.
Un nuevo Mundial de Clubes
El Mundial de Clubes ya existía antes de la llegada de Infantino, pero su formato era limitado y poco valorado. En 2016, propuso expandir el torneo y, para 2019, se confirmó que el Mundial de Clubes adoptaría un tamaño similar al de la Copa del Mundo, con un lanzamiento inicial previsto para 2021, que se pospuso a 2025 debido a la pandemia. Este nuevo formato ha generado debate sobre su éxito y relevancia, con preocupaciones sobre la asistencia y las implicaciones políticas del evento.
Impulsando el fútbol femenino
Durante el mandato de Infantino, el fútbol femenino ha visto un crecimiento notable. FIFA distribuyó 152 millones de dólares en premios en la Copa del Mundo Femenina de 2023, diez veces más que en 2015. Con la participación de 179 naciones en la clasificación para el Mundial de 2027, el crecimiento del fútbol femenino se ha convertido en un símbolo de la evolución del deporte.
Oportunidades para países más pequeños
Infantino ha propiciado que naciones pequeñas, como Cabo Verde, puedan demostrar su calidad en el fútbol internacional. En la última década, FIFA ha destinado mil millones de dólares a la Confederación Africana de Fútbol, facilitando el desarrollo y crecimiento de selecciones menos tradicionales en la Copa del Mundo.
Alianzas políticas controversiales
La cercanía de Infantino con figuras políticas como Donald Trump y Vladimir Putin ha suscitado críticas. Su relación con líderes cuyo comportamiento ha sido cuestionado por sus políticas genera incomodidad y pone en duda la ética de su mandato.
Controversias del Mundial de Qatar
Aunque Infantino no fue responsable de la decisión de otorgar a Qatar la Copa del Mundo 2022, muchos aspectos de la preparación del torneo han quedado vinculados a su gestión. Las preocupaciones sobre los derechos humanos de los trabajadores migrantes y las críticas por el tratamiento de las comunidades LGBTQ+ han marcado su legado en este torneo.
Aumento de precios de entradas y el Mundial 2026
El costo de los boletos para el Mundial 2026 ha generado descontento, ya que muchos aficionados se ven excluidos. Las entradas alcanzan precios exorbitantes, lo que plantea interrogantes sobre la accesibilidad del evento para el aficionado promedio. La dinámica de precios ha sido objeto de críticas por hacer el fútbol menos accesible.
Un discurso polémico antes del Mundial 2022
Infantino sorprendió con un discurso defendiendo las políticas de Qatar, lo que generó malestar y fue considerado insensible. Su intento de mostrarse empático con diferentes grupos sociales fue visto como un desliz, restando importancia a las preocupaciones legítimas sobre los derechos humanos.
Impacto de la tecnología y VAR
Bajo la administración de Infantino, el VAR se ha convertido en una herramienta omnipresente en el fútbol, aunque no exenta de controversias. Si bien su implementación ha mejorado, los debates sobre su eficiencia continúan. La tecnología ha permitido un avance hacia una mejor gestión del juego, pero su aceptación no es uniformemente positiva entre los aficionados.
Expansión de torneos y desarrollo juvenil
Infantino ha promovido la expansión del fútbol competitivo, destacando el Mundial de 48 equipos previsto para el 2026. Sin embargo, esto plantea preocupaciones sobre la salud y el bienestar de los jugadores debido al aumento en la carga de partidos. La FIFA también ha implementado programas de desarrollo juvenil, abriendo academias en diversas naciones para cultivar el talento en el fútbol global.
Conclusión
La gestión de Gianni Infantino en la FIFA ha estado marcada por un crecimiento significativo en algunos aspectos, pero también ha enfrentado numerosas críticas. En su décimo aniversario, el análisis de su legado revela una organización en transición, con grandes oportunidades y desafíos por delante.