El ambiente en el club francés OGC Nice se ha tornado tenso tras un alarmante incidente que involucró a dos de sus jugadores. El exestrellar del Chelsea, Jérémie Boga, y el delantero Terem Moffi fueron atacados por un grupo de aficionados en una situación que ha sido descrita como “increíble y aterradora”.
Los ultras de Nice descienden sobre el campo de entrenamiento
El pasado domingo, durante el regreso del equipo tras una amarga derrota contra el Lorient, aproximadamente 400 ultras se reunieron en las instalaciones de entrenamiento del club. El clima se volvió “muy tenso” a medida que los jugadores regresaban, y la situación rápidamente se tornó violenta.
Jugadores atacados por aficionados enojados
Cuando los jugadores descendieron del autobús, dos aficionados lograron ingresar y expresar su descontento, lo que provocó una ola de violencia. Según informes, Moffi y Boga fueron objeto de golpes, escupitajos e insultos por parte de la multitud. Testigos presenciales confirmaron que los jugadores se vieron obligados a buscar refugio.
Consecuencias inmediatas para los jugadores
Debido a este traumático evento, Moffi ha sido puesto en “licencia médica” por una semana, mientras que Boga estará alejado del equipo por cinco días. Ambos jugadores acudieron a una comisaría local para presentar cargos contra sus agresores.
El motivo detrás del enfado de los aficionados
Los ultras perdieron la calma después de una racha de seis derrotas consecutivas en todas las competiciones. Nice ha tenido problemas para obtener buenos resultados frente a equipos como el París Saint-Germain y el Olympique de Marsella. Moffi y Boga fueron señalados específicamente por tener una “actitud deficiente en las últimas semanas”.
Impacto en el equipo
El resto del equipo logró ingresar al centro de entrenamiento sin incidentes, pero muchos jugadores informaron sentirse “impactados y traumatizados” por la falta de seguridad. Un jugador expresó su indignación: “¿Cómo pueden no protegernos más? Fue increíble y aterrador.”
Reacción del club
El club emitió un comunicado condenando las acciones de los aficionados y expresando su apoyo a los jugadores agredidos. El OGC Nice reconoció que la frustración por los malos resultados ha llevado a estos excesos, pero enfatizó que la violencia es inaceptable.
Mirando hacia el futuro
A medida que Nice ocupa actualmente el décimo lugar en la tabla de la Ligue 1, el equipo espera revertir su suerte en el próximo encuentro contra el Angers, que se encuentra a solo dos posiciones y un punto por debajo de ellos. La vuelta a la cancha de Moffi y Boga queda en suspenso, mientras las dudas sobre su futuro en el club aumentan.