Declan Rice, mediocampista del Arsenal, se encuentra en una situación delicada tras sus declaraciones sobre el ambiente hostil en el Metropolitano, que, según él, influyó en la decisión del árbitro de anular un penalti en el partido de ida de las semifinales de la Champions League contra el Atlético de Madrid. El encuentro, que finalizó 1-1, dejó a Rice en la mira de la UEFA, que podría abrir una investigación por sus comentarios.
Comentarios de Rice y posible sanción de UEFA
Después del partido, Rice expresó su frustración por la anulación del penalti que había sido concedido inicialmente por el árbitro Danny Makkelie. En una entrevista con Stan Sport, el jugador inglés afirmó:
“Los aficionados provocaron la decisión y cambiaron la mente del árbitro”.
Estas palabras han llevado a la UEFA a considerar una revisión de sus comentarios, ya que podrían poner en duda la integridad de los oficiales del partido. Aunque se espera que Rice esté disponible para el partido de vuelta en el Emirates, cualquier sanción podría afectar gravemente al equipo de Mikel Arteta en caso de avanzar a la final.
La presión del público y la actuación arbitral
Rice también destacó la diferencia entre el arbitraje en la Premier League y en competiciones europeas, señalando que
“en la Champions, los árbitros son muy rápidos para tomar decisiones”.
Esta percepción ha generado un debate sobre la calidad del arbitraje en el fútbol europeo, especialmente en momentos críticos como este. La anulación del penalti ha dejado a los Gunners sintiendo que se les ha robado una oportunidad de tomar la delantera en la eliminatoria.
Reacciones de Arteta y otros jugadores
Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, ha sido un crítico constante de las diferencias en el arbitraje entre ligas. Tras el partido, su frustración se hizo evidente, y varios comentaristas, incluidos Steve McManaman y Martin Keown, también se unieron a las críticas, enfocándose en la conducta de Diego Simeone durante la revisión del VAR, a la que calificaron de
“deplorable”.
La sensación de injusticia es palpable en el vestuario del Arsenal, que siente que el penalti anulado fue un golpe duro en su búsqueda de la gloria europea.
Otras voces en el Arsenal
El delantero Viktor Gyökeres también expresó su descontento, aunque de manera más cautelosa. Al hablar con TNT Sports, comentó:
“No vi ninguno de los penaltis, así que es difícil juzgar, pero parece que hubo contacto”.
La incertidumbre sobre las decisiones arbitrales ha dejado un aire de frustración en el equipo, que ahora se prepara para el crucial partido de vuelta, con la presión de la UEFA como un telón de fondo.
Con el futuro de Rice en la cuerda floja y la posibilidad de sanciones, el Arsenal se enfrenta a un momento decisivo en su campaña europea. La espera por el informe del árbitro y la revisión de la UEFA añade un elemento de tensión a lo que ya es un enfrentamiento crucial para el club londinense.