Con la Copa Mundial de 2026 a menos de diez meses y la Major League Soccer (MLS) celebrando su 30ª temporada, el comisionado Don Garber ha delineado su visión para maximizar el entusiasmo del torneo, coorganizado por México, Canadá y Estados Unidos, y convertirlo en una oportunidad de crecimiento sostenible para el fútbol en América del Norte.
La importancia de la Copa Mundial 2026
Garber destacó que la edición de 2026 superará las métricas récord de la Copa Mundial de 1994, un evento que marcó el inicio de la formación de la MLS. “Creo que hay un interés general en el juego,” comentó Garber. Según él, la Copa Mundial es una gran oportunidad no solo para celebrar el fútbol, sino para integrarlo en la cultura estadounidense y latinoamericana de manera más eficaz.
Desarrollo juvenil como prioridad
Una de las claves del éxito que mencionó Garber es la inversión en el desarrollo juvenil. “Necesitamos mejores oportunidades para los jugadores profesionales y menos costos en el desarrollo de jóvenes,” aseguró. Este enfoque apunta a mejorar la infraestructura tanto en el nivel juvenil como en el profesional.
Conectando aficionados con sus clubes
Garber enfatizó que el verdadero desafío es convertir el entusiasmo temporal generado por el Mundial en un crecimiento permanente para la MLS. “Todos los estudios han demostrado que cada vez que hay una Copa Mundial, las ligas domésticas crecen entre un 15 % y un 20 % en interés,” comentó. La meta es involucrar a los nuevos aficionados en los clubes locales una vez que culminen las celebraciones del equipo nacional.
Un futuro prometedor para la MLS
Garber expresó su confianza en que “la MLS puede ser una de las mejores ligas del mundo.” La reciente firma del exjugador del Tottenham, Son Heung-Min, es prueba de que algunos de los mejores talentos desean jugar en la MLS. Además, mencionó que la calidad de las instalaciones en América del Norte es de primer nivel, lo cual es un atractivo tanto para jugadores nacionales como internacionales.
Inversiones y generación de ingresos
Un factor crítico para la evolución de la MLS es la capacidad de generar ingresos suficientes para competir con las grandes ligas del mundo. Garber aclaró que “el único obstáculo que nos frena es nuestra habilidad para financiar los presupuestos salariales como lo hacen las ligas europeas.” Sin embargo, confía en que, con una sólida inversión, la MLS puede posicionarse como una liga dominante.
Mirando hacia el futuro
Para alinear mejor la MLS con el calendario internacional de FIFA, se están considerando cambios en la programación a partir de 2027. Garber comentó que, si se decide hacer cambios, sería después del Mundial de 2026, lo que marcaría un cambio significativo en la estructura de la liga.
De esta manera, el comisionado Don Garber establece una hoja de ruta clara para transformar el fútbol en América del Norte, convirtiendo la efervescencia de la Copa Mundial en un legado duradero y significativo para la MLS y el entorno futbolístico en toda la región.