La situación de Serhou Guirassy en el Borussia Dortmund está generando gran preocupación entre los aficionados y la directiva del club. Según informes recientes, su cláusula de rescisión está destinada a disminuir significativamente en el futuro, lo que podría resultar en la pérdida de este talentoso delantero por un precio de ganga. Su contrato, vigente hasta 2028, contiene una cláusula que disminuye anualmente. Después de que la cláusula de aproximadamente €75 millones no se activara el verano pasado, una nueva cifra más baja entrará en vigor en 2026, lo que convierte a Guirassy en una opción atractiva para otros clubes europeos.
Barcelona interesado en Guirassy
El internacional guineano es objeto de interés por parte de importantes clubes europeos, con el FC Barcelona liderando la búsqueda de un posible sucesor a largo plazo para Robert Lewandowski. Desde su traslado de €18 millones desde el Stuttgart en 2024, Guirassy se ha establecido como uno de los delanteros más letales de Europa, anotando 44 goles en todas las competiciones, solo detrás de figuras como Harry Kane y Kylian Mbappé.
Apoyo de Kovac en momentos difíciles
A pesar de su impresionante historial goleador, Guirassy atraviesa un pequeño bache, sin marcar en sus últimos tres partidos de Bundesliga. Sin embargo, el entrenador del Dortmund, Niko Kovac, sigue confiando en su estrella. “Para mí, Serhou es muy, muy importante. Él sigue siendo nuestra póliza de seguro porque es una parte clave de este equipo”, aseguró Kovac, quien también mencionó que su delantero está siendo doblemente marcado por los rivales, lo que genera espacio para otros jugadores del equipo.
¿Qué depara el futuro para Guirassy y Dortmund?
El enfoque inmediato de Guirassy es romper su sequía goleadora cuando el fútbol de clubes regrese tras el parón internacional. Dortmund, actualmente segundo en la tabla de la Bundesliga, se enfrentará a un crucial encuentro contra el Bayern de Múnich el 18 de octubre. A pesar de la confianza de Kovac en que su delantero recuperará su forma goleadora, el club enfrenta un futuro incierto respecto a su contrato, ya que la cláusula de rescisión decreciente complica cada vez más la posibilidad de mantenerlo en Signal Iduna Park más allá del próximo verano.