Becky Sauerbrunn, una de las figuras más emblemáticas del fútbol femenino estadounidense, ha dado un giro a su vida tras su exitosa carrera en la USWNT. Ahora, como madre de su hijo Ronan, Sauerbrunn comparte cómo ha sido esta transición y cómo ha equilibrado su nueva vida con su pasión por el deporte.
La transición a la maternidad
Convertirse en madre es un desafío que muchas atletas enfrentan, pero para Sauerbrunn, la experiencia ha sido gratificante. “Creo que sería fácil decir que ser madre es más difícil, pero honestamente, capitanear el equipo nacional fue probablemente más complicado”, comentó en una entrevista. Esta perspectiva revela la fortaleza y resiliencia que ha demostrado a lo largo de su carrera, donde no solo fue una gran defensora, sino también una líder en la lucha por la igualdad salarial en el fútbol femenino.
Desafíos y recompensas
La llegada de Ronan ha traído consigo noches sin dormir y momentos caóticos, pero Sauerbrunn ha aprendido a adaptarse. “Realmente tienes que rendirte a ello, porque no hay un horario”, explicó. Este enfoque flexible ha sido refrescante para ella, permitiéndole disfrutar de los pequeños momentos mientras su hijo juega con un sonajero.
La vida después del fútbol
Desde su retiro en 2024, Sauerbrunn ha encontrado nuevas pasiones en la transmisión deportiva y el podcasting. A pesar de dejar el campo, sigue conectada con el fútbol, cubriendo la USWNT para TNT y compartiendo sus experiencias en dos podcasts. Este nuevo capítulo le ha permitido explorar su amor por el deporte desde una perspectiva diferente.
Un legado de apoyo
La evolución del fútbol femenino ha permitido que más jugadoras se sientan cómodas al combinar la maternidad con su carrera. Sauerbrunn celebra este cambio, destacando las protecciones que ahora existen para las jugadoras en el CBA, que les permite tener un equilibrio entre su vida familiar y profesional. “Es hermoso ver que ahora pueden elegir cuándo formar una familia”, afirmó.
Reflexiones sobre su carrera
Mirando hacia atrás, Sauerbrunn confiesa que siempre temió el momento de retirarse. “Amaba tanto el juego y me preguntaba qué iba a hacer después”, dijo. Sin embargo, gracias al apoyo de sus compañeros y su pasión por el fútbol, ha encontrado un nuevo propósito en la vida después del deporte.
Un camino inesperado
Sauerbrunn nunca imaginó que el fútbol cambiaría su vida de esta manera. Recuerda un momento clave durante una prueba en Missouri State, donde una jugada brillante le hizo darse cuenta de su potencial. Desde entonces, ha roto barreras y ha dejado una huella imborrable en el fútbol femenino.
A medida que avanza en su nueva vida como madre y profesional de los medios, Becky Sauerbrunn continúa siendo un ejemplo de dedicación y pasión, demostrando que los desafíos pueden ser superados con determinación y amor.