El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha respondido con contundencia a las recientes acusaciones de su homólogo del Real Madrid, Florentino Pérez, quien reavivó la polémica sobre el caso Negreira durante una asamblea del club. En sus declaraciones, Pérez insinuó que el Barcelona se había beneficiado de una corrupción histórica en el arbitraje, aludiendo a pagos realizados a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente de los árbitros, por un total de 8,4 millones de euros entre 2001 y 2018. Estas acusaciones han intensificado la rivalidad entre ambos equipos en un momento crucial en la carrera por el título de LaLiga.
Laporta responde a la ‘obsesión’ de Madrid
Laporta no tardó en contestar, describiendo la actitud de Madrid como una “obsesión” hacia el Barcelona y acusando al club merengue de manipular la opinión pública. “Ellos están constantemente involucrados en el caso Negreira, que están alargando como un chicle, porque saben que no hay nada de cierto. El Barcelona nunca ha sobornado a árbitros y generalmente no nos favorecen; siempre favorecen al Madrid”, declaró Laporta desde Andorra.
Manipulación mediática y presión arbitral
El presidente culé continuó acusando a Madrid de intentar influir en los árbitros a través de su canal de televisión, argumentando que esta supuesta ‘Barcelona-itis’ surge en tiempos de éxito para el equipo azulgrana. “Me alegra que estén atrapados en esto, ya que suele coincidir con períodos de triunfos para el Barcelona”, añadió.
Controversias arbitrales recientes
Laporta hizo referencia a decisiones arbitrales recientes que favorecieron al Real Madrid, incluyendo dos goles discutibles en el empate 2-2 contra el Elche. “Esos goles no debieron ser válidos y, de haber actuado de manera justa, nosotros seríamos los líderes de LaLiga ahora”, dijo, subrayando la necesidad de una evaluación más justa de los incidentes arbitrales.
Un conflicto arraigado en la historia
El enfrentamiento no se limita a acusaciones actuales; Laporta también abordó la percepción histórica del Real Madrid respecto al Barcelona. “Tienen un complejo de persecución contra el mejor periodo de la historia del Barcelona. No les gusta que fuimos el mejor equipo del mundo entre 2004 y 2015”, enfatizó, defendiendo el legado de su club y su estilo de juego admirado en el ámbito global.
El impacto en la rivalidad Madrid-Barça
El nuevo capítulo en esta rivalidad se desarrolla en medio de disputas legales, desacuerdos sobre la Superliga y constantes controversias arbitrales. Con la carrera por el título de LaLiga en su fase decisiva, es probable que la guerra política entre las dos presidencias continúe intensificándose mientras ambos equipos se preparan para cruciales encuentros en las próximas semanas.
Laporta concluyó su mensaje reafirmando que el Barcelona no se dejará intimidar por las acusaciones de Madrid y que la creciente fijación de su rival solo demuestra la relevancia continua del club catalán en el panorama futbolístico.