Barcelona se enfrenta a un escándalo en torno a la renovación del Camp Nou, tras revelarse que el club eligió a la empresa constructora turca Limak, que recibió la puntuación más baja en la evaluación técnica realizada por sus propios expertos. A pesar de la crítica valoración, Barcelona firmó un contrato de €960 millones con Limak, recompensando una propuesta que fracasó en cumplir los criterios establecidos por el club.
Evaluación Técnica Desfavorable
Los ingenieros, arquitectos y financieros del Barça calificaron la propuesta de Limak por debajo de 50 sobre 100, posicionándola en el último lugar frente a competidores como Ferrovial y FCC. Uno de los puntos débiles señalados fue la incapacidad de Limak para justificar su programa de construcción y su solicitud de financiamiento inicial de €200 millones, en comparación con los €12 millones requeridos por sus competidores.
Administración Ignora el Informe Técnico
A pesar de la condena del informe técnico, la dirección de Espai Barça, liderada por Joan Sentelles, desestimó la evaluación como “consultiva y no vinculante”. Solo dos días después, se emitió un informe vinculante que proclamó a Limak como el ganador, desencadenando la renuncia de Jordi Llaurado, director de la junta a cargo del proyecto, debido a la falta de transparencia en el proceso.
Plazo “Imposible” Influye en la Decisión
El factor clave que llevó a desestimar el asesoramiento técnico fue el agresivo cronograma presentado por Limak, que fue el único oferente en garantizar una reapertura parcial del Camp Nou para noviembre de 2024. Este plazo fue objeto de burla por parte de competidores con experiencia en construcción de estadios, que lo consideraron “imposible”. A la fecha, el proyecto ya presenta un retraso de 317 días, y la reapertura parcial no se espera hasta mediados de noviembre de 2025.
Falta de Penalizaciones ante Retrasos
A pesar de que el contrato incluye penalizaciones económicas por cada día de retraso, el club no ha ejecutado estas sanciones. Los funcionarios del Barcelona han atribuido los retrasos a factores externos, contradiciendo una cláusula del contrato que establece que cualquier demora debida a falta de suministro recae en el contratista. Si las penalizaciones superan el 10% del presupuesto total, que equivale a unos €96 millones, se permite la terminación unilateral del contrato.
Defensa de la Elección de Limak
Joan Sentelles defendió la decisión ante las críticas, asegurando que “no hubo un solo informe, sino varios, y otros apoyaron la elección”. Afirmó que Limak cumple todos los requisitos y que la construcción avanza positivamente, describiéndola como una empresa confiable y económica.
¿Qué Sigue para el Proyecto del Camp Nou?
A medida que se superan los plazos originales, el Barcelona se enfrenta a una prolongada estancia en el Estadio Olímpico de Montjuic. La reapertura parcial está prevista para un partido contra el Athletic Club en noviembre de 2025, un año más tarde de lo prometido por Limak. La culminación completa del estadio, incluida la instalación del techo, no se espera hasta finales de 2027, aumentando las presiones financieras y competitivas para el club.