En los últimos meses, Arda Güler se ha vuelto indispensable tanto para Xabi Alonso como para Kylian Mbappé. En lugar de ofrecer momentos espectaculares al estilo de Messi, Güler ha asumido un rol en el mediocampo más parecido al de su antiguo compañero y mentor, Mesut Özil. Los resultados han sido extremadamente positivos: mientras Mbappé sigue trabajando en fortalecer sus relaciones en el campo con superestrellas como Vinicius Jr. y Jude Bellingham, ha encontrado en Güler a un jugador capaz de proporcionarle el pase final y asegurarse de que el francés continúe anotando goles.
El interés del Barça
Cuando Güler irrumpió en la escena como un prodigio adolescente en Turquía, fue el FC Barcelona, junto con el Arsenal, el que más a menudo se vinculó a su contratación. El club catalán carecía de un jugador creativo de su calibre y había una sensación de que Güler podía convertirse en una estrella en el futuro. A principios de 2023, el presidente del Barça, Joan Laporta, incluso afirmó que el trato estaba casi cerrado, a condición de que Güler no llegara hasta la temporada siguiente.
Sin embargo, el Real Madrid intervino. Los madridistas aseguraron que habían estado siguiendo a Güler durante meses antes de que el Barça hiciera su movimiento. Ofrecieron inicialmente 20 millones de euros (17 millones de libras/22 millones de dólares) más 10 millones en variables, y prometieron que jugaría desde el primer día en el equipo. Laporta, en su estilo característico, afirmó que habría sido un “gran error” fichar a Güler.
Un comienzo complicado
Al llegar a la capital española, la calidad de Güler con el balón era innegable, pero también se notaban algunas limitaciones físicas. No pasó mucho tiempo antes de que una lesión lo mantuviera alejado de las canchas del Bernabéu durante meses, debutando finalmente en enero de 2024. Sin embargo, Carlo Ancelotti, su entonces entrenador, se mostró escéptico.
A pesar de un buen partido inicial, Ancelotti mencionó que Güler no estaba en su mejor forma física y que debía hacerse un espacio en el equipo. A pesar de anotar seis goles en sus últimos siete partidos de La Liga, no logró convencer al legendario entrenador y solo obtuvo 18 titularidades en todas las competiciones en 2024-25.
Números impresionantes
Por el contrario, Xabi Alonso no tuvo tales reservas sobre Güler, quien se convirtió en una parte crucial desde sus primeros partidos al mando del club. En la campaña 2025-26, Güler ha comenzado en 14 de los 16 partidos en todas las competiciones, regresando con tres goles y seis asistencias. En sus actuaciones con Turquía durante las eliminatorias de la Copa Mundial, ha acumulado 15 contribuciones a gol en aproximadamente 1,700 minutos de juego.
Conexión fuerte con Mbappé
Quizás lo más importante para las posibilidades de éxito del Madrid en los próximos meses es la conexión de Güler con Mbappé. Mientras que el francés y Vinicius pueden parecer una devastadora dupla atacante, rara vez están en sintonía. En cambio, Güler y Mbappé han desarrollado una conexión más efectiva, con todas las asistencias de Güler esta temporada destinadas al atacante francés. Güler ha declarado que “se entienden muy bien”, comparándolos con la famosa pareja de Cristiano Ronaldo y Özil.
Desafíos por delante
A pesar de su éxito, todavía existen preguntas sobre su posición en el equipo. Con un plantel repleto de Galácticos, Alonso deberá mantener la armonía entre las estrellas, algo que reportes indican que le está resultando complicado. Jude Bellingham, quien ha vuelto a ser una figura importante tras recuperarse de una cirugía de hombro, plantea un dilema sobre si ambos pueden jugar juntos en el mismo equipo.
Espacio para crecer
Una solución podría ser que Güler avance a un rol más profundo en el mediocampo, convirtiéndose en el pasador que el Real Madrid ha necesitado desde la retirada de Toni Kroos. Kroos ha elogiado el progreso de Güler, sugiriendo que merece más tiempo en el campo para seguir mejorando. Mientras Alonso tenga fe en Güler y continúe proporcionándole pases a Mbappé, su lugar en el Madrid parece asegurado por mucho tiempo.